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¿Sabes diferenciar un afta de un herpes?

Publicado : 06/10/2021 11:40:41
Categorías : Consejos

¿Sabes diferenciar un afta de un herpes?

Estrés, cambios hormonales, bajadas de defensas, exposición al sol o al frío… todos en algún momento pasamos por estas situaciones. Unas situaciones que pueden provocar la aparición de molestas lesiones en la mucosa oral. Entre las más frecuentes están las aftas y los herpes labiales

Ambas tienen formas de presentación muy parecidas y, por ello, es fácil confundirlas, pero su manejo es diferente. 

El más común es el herpes labial, el cual aparece en un 67% de la población. El herpes labial es un virus que emerge en forma de pequeñas ampollas en racimo en el labio, la zona inferior de la nariz, en el mentón o incluso la mucosa oral

Este virus es muy contagioso, de manera que se puede contraer por contacto. La posibilidad de contagio es superior en el inicio de la aparición de la lesión (cuando se empieza a notar hormigueo, calor, rojez y las primeras ampollas). Una vez te contagias este virus puede aparecer a lo largo de tu vida en ciertas ocasiones. Esto es debido a que no desaparece del todo, sino que queda en forma latente en el cuerpo y vuelve a emerger cuando el organismo pasa por situaciones de estrés o debilidad.

Por otro lado, están las aftas bucales, unas lesiones también frecuentes y molestas. Las aftas bucales se diferencian del herpes en que aparecen en forma de pequeñas úlceras blanquecinas rodeadas de una zona rojiza. Otra diferencia importante es que no son contagiosas y, además, suelen aparecer solo en el interior de la boca (en la mucosa oral).

Pueden ser provocadas por hongos, insuficiencia de ciertas vitaminas, desequilibrios hormonales, tabaco, alergias o el estrés.

Ninguna de las dos lesiones supone una emergencia médica, pero sí que son tediosas, recurrentes y molestas. De hecho, la recurrencia de las aftas puede ser un síntoma de una patología subyacente. Por ello, conviene que si empiezan a no ser manejables a nivel domiciliario acudas a tu médico.

A la hora de lidiar con las dos afecciones el tratamiento (a nivel domiciliario) es algo diferente:

Herpes labial:

o Para prevenirlo existen recomendaciones:

Evitar compartir toallas cuando tengas el herpes (para no contagiar) o con quien tenga uno.

Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo después de aplicar pomadas en la zona o tocar las ampollas. También es bueno que cuando toques elementos que hayan podido estar en contacto con un herpes te laves las manos (p. ej. toallas, servilletas, fundas de almohada…).

Evitar la exposición excesiva al sol de la zona. El estrés generado por la exposición puede provocar su aparición. 

Utilizar bálsamo de labios a diario. Mantener una buena hidratación labial es fundamental para evitar grietas y heridas que le pongan más fácil aparecer. También es conveniente que lleve protección solar para ayudar en la prevención.

o Para tratar la lesión podrás encontrar en la farmacia diferentes soluciones que pueden ayudar a que la lesión desaparezca antes o frene su evolución (evitando que crezca demasiado).

En la farmacia tenemos a tu disposición parches para colocar encima y prevenir contacto y crecimiento (camuflando de paso un poco la lesión) y, también, existen cremas de venta libre con un principio activo denominado aciclovir (un antiviral que ayuda en la contención de la infección). De hecho, existen pomadas que combinan la acción de este activo junto con corticoide para fomentar la rápida cicatrización y reducir la inflamación de la zona.

Aftas labiales:

o Para prevenirlas puedes seguir los siguientes consejos:

Consumir alimentos ricos en vitamina B-12, como leche y pescado, puede reducir su aparición.

Mantener buenos hábitos de higiene bucal: cepillarse los dientes después de comer, usar hilo dental y enjuague bucal (mejor que sean sin alcohol, sobre todo, si ya te ha salido el afta).

Evitar, en la medida de lo posible, los alimentos que pueden fomentar las reacciones alérgicas o la aparición de úlceras en la boca (p. ej. melón, kiwi…) y que sean extremadamente ácidos.

Evitar fumar, ya que el tabaco se relaciona con aumento en la frecuencia de aparición de las aftas.

o Para tratarlo tienes a tu disposición ciertas soluciones que aminoren la incomodidad de las aftas.

Tratamientos tópicos de venta libre con benzocaína y los enjuagues bucales pueden aliviar el dolor de manera temporal.

Tratamientos tópicos con ácido hialurónico que ayudan en la cicatrización y hacen una película protectora de la zona para disminuir las molestias.

Colutorios de clorhexidina a baja concentración (los que denominamos “de mantenimiento”) durante unos días. 

Confío que este post de hoy te haya parecido esclarecedor y consiga hacerte más sencillo convivir con estas molestas lesiones que salen cuando uno menos lo desea. Igualmente, si te queda alguna pregunta sin resolver no dudes en venir a la farmacia. Siempre intentaremos resolver tus consultas y encontrar la mejor solución para tu situación. 

FUENTES

https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-bucales-y-dentales/s%C3%ADntomas-de-los-trastornos-orales-y-dentales/llagas-e-inflamaci%C3%B3n-en-la-boca

https://healthtools.aarp.org/es/health/herpes-labial-y-aftas

https://www.promofarma.com/blog/salud-y-bienestar/que-tengo-un-herpes-labial-o-un-afta-bucal-diferencias-y-tratamiento/

https://www.vitis.es/blog/que-son-llagas-y-lesiones-bucales/

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